Santo patrono del café

Todo aquel que muere con café en el cuerpo no va al infierno

Shadhilly

Ubicuo como el aromático, líquida piedra oscura de la kaaba. Así de móvil es Alí bin  Omar al-Shadhilly, también conocido como Abu el-Shadhili, santo musulmán protector de los cultivadores y bebedores de café.

El Islam y su cultura ha dejado una impronta entrañable en el resto del mundo: el redescubrimiento de Aristóteles y Platón, la Alhambra, Las mil y una noches y el néctar negro, son algunos breves ejemplos. Porque, no obstante su origen etíope, el primer suelo fértil que nutrió una cultura de café fue árabe: el puerto de Moka, en el actual Yemen, como centro neurálgico y, a través de rutas comerciales y campañas bélicas, se irradió el gusto y afición por una taza de café, a la turca (aunque no debido a la formación de media luna  y estrella en la crema del espresso, como en la foto ;)). A través del dominio musulmán de la Península Ibérica y Asia Menor se extendió el fasto califal, y el ceremonial del café, por el mundo. Nacía un gusto sofisticado.

Así pues, las leyendas del origen y primeros tiempos del descubrimiento del aromático son mitos en el espíritu de Oriente Medio. Y no podría ser menos el santo patrón del café: Shadhilly, quien en algunas versiones es un maestro sufi, en otras un ermitaño y, según cuentan, existe una versión de Las mil y una noches dónde el pastor de cabras Kaldi acude a la presencia del personaje en cuestión… La mayoría de las historias lo sitúan en un lío de faldas con la hija del sultán, con quien sostiene relaciones poco adecuadas a los ojos del sultán, debido a dicho comportamiento es expulsado, no sólo de la ciudad sino del Sultanato. Estableció su morada en las montañas y allí se habituó a hervir algunas bayas de cafeto y beber la infusión. Tiempo después, algún viajero buscó abrigo en el refugio de Shadhilly y después de beber la revitalizante infusión (con seguridad una especie de proto o wannabe café) se vio libre de una picazón y un escozor muy agudos y, pa’ colmo de males, endémicos de la región. La fama de Shadhilly se esparció veloz como el aroma de la molienda y pronto llegó al conocimiento del Sultán quien lo  requirió ante su presencia, otra vez. Ante el Sultán preparó su elíxir y escanció las tazas de la corte,  luego  beber las aromáticas tazas obtubieron los mismos buenos resultados. Alí bin Omar al-Shadhilly fue reincorporado a la vida cortesana y, aunque la leyenda no lo trae a cuento supongo que la hija del Sultán y Omar continuaron con su relaciones de alguna forma. A la postre, este lascivo yerbero devino en el santo  patrono de los cafeómanos en la tradición de Mahoma, (lo que sin duda es significativo y, quizá, hasta esclarecedor).

Henry Matisse - Café árabe

Algo, en definitiva, es indudable sobre Shadhilly: algún papel desempeñó en la popularización del consumo del ambrosía azabache puesto que en Argelia, en honor a este santón se le llama al café shadhiliye; también es cierto que la primer mención escrita registrada sobre el aromático lo presenta como una medicina: En el siglo X, el médico árabe Mohammed Aba Ibn Zafanía, conocido como Rhasez o Praxis (850-923 d. C.), en su Enciclopedia expone sus propiedades, aunque comete la imprecisión de atribuírle una cuna persa.

Para entretener un poco más la mente: el fundador de Moka, según la tradición fue Abdul Hassan Schadheli, quien fue maestro de Omar (ese mismo Omar de líneas arriba) y a quien, otra leyenda lo hace descubridor del cafeto mediante el canto de un ave y la vista de la hermosa hija del Sultán (también hablo del mismo Sultán). Incluso hay quienes sitúan la fecha en el año 656 de la Hégira (1258 d.C.), pero de certezas, de verificación alguna, sólo poesía, canto:

Shadhili es una rama del islam místico, una congregación sufí, una serie de imanes, una forma de orar, el santo patrono de los bebedores de café, una canción o el poema anterior… la verdad, dicen los enterados, se encuentra detrás del mito, entre líneas; otros la columbramos al final del arco iris.

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Archivado bajo Café, Obra de Jaime Coello Manuell

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