Que el dolor no mute en mordaza, un poema para Javier Sicilia

Que el dolor no mute en mordaza de Jaime Coello Manuell, del libro Poemas para un poeta que dejó la poesía, selección y prólogo de Eusebio Ruvalcaba, edición de Victor Roura.  Y de Ígor Stravinsky su Danza del sacrificio. De eso va esta entrada, ¿te quedas?

Portada de Poemas para un poeta que dejo la poesia

Portada de Poemas para un poeta que dejo la poesia. Ilustración de Joluzz

En abril de 2011, hace poco más de un año, luego del ruin asesinato de su hijo Juan Francisco, Javier Sicilia abandonó la poesía para orientar sus energía de una forma diferente. Poco después fundo con Emilio Álvarez Icaza, Julián LeBarón y otros, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. A Eusebio Ruvalcaba se le ocurrió: hacer una convocatoria para que poetas le escribiera a él, al compañero herido. Así nació Poemas para un poeta que dejó la poesía, el gran melómano Eusebio Ruvalcaba hizo la selección y el prólogo y Victor Roura incluyó la antología en la colección Los Cuadernos del Financiero, bajo su dirección. Poemas para un poeta que dejó la poesía, el libro, es un coro polifónico, con ritmos, melodías, incluso acordes poéticos de una textura orquestral amplia, con grandes solistas e instrumentos únicos aunque discretos, como el contrabajo o alguna percusión no armónica…

Respondí a la invitación, Ketzalli Torres, mi ColiBrisa, me apoyó en la crítica y la corrección y después de unos días envié mi participación:

Que el dolor no mute en mordaza

¿Por qué, pues has llagado

aqueste corazón, no le sanaste?

San Juan de la Cruz

¿Qué decirte, Javier?

cuando hasta El Libro calla tu mismo dolor en el padre primero.

“Para ese dolor no hay palabras”,

y te mutilaste la Poesía, te extirpaste del agua.

¡Dejó la poesía, el poeta! No puedo imaginarme tus zapatos…

¡La sed que tendrá tu corazón, Javier!

Hoy, somos un poeta menos:

“El mundo ya no es digno de la palabra”.

Pero si el mundo nunca ha sido digno, nunca ha sido verbo;

el mundo es la esencia de la asfixia.

¿Cómo se siente el dolor familiar de cuarenta mil asesinados?

Las palabras pierden sentido, dejan de mediar, de re presentar:

Javier, tú bien conoces qué sí es la poesía,

su Naturaleza.

Se rasgó tu lengua y se hendieron las piedras en los pechos,

mientras la tiniebla nos constriñe.

Y así, con todo, eres necesario, Poeta,

como el salterio de David,

como el clamor popular frente a Jericó,

como el agua al pez agonizante.

Casi todos ignoran el milagro:

Transustanciación del dolor en arte,

el alivio que produce…

La poesía es agua viva derramada en branquias resecas.

En este mundo sediento,

pocos tienen voz, pero nadie tu Palabra y sensibilidad.

¿Qué producirá el talento bajo la tierra?

Silencio es lo que buscan los dueños del mundo:

los señores de la guerra y sus verdugos,

los sonderkommandos del narcotráfico.

El dolor es una venda convertida en mordaza, y asfixia.

¿Sufrir lo mismo sin verbalizarlo, sin exorcizarlo, de vez en vez?

Prefiramos la poesía, aunque exista el mundo.

Elijamos el canto aunque nos duela la voz.

El mundo dolor es y nadie elige, libre, el sufrimiento,

éste, bien pueden conservarlo el mundo y sus señores,

que tan a gusto parecen estar en medio d’ello.

No ganarán mucho Silencio, aunque un poeta nos hayan cercenado,

con tu Palabra, caminos tejeremos en las flores por cantar.

Cultivemos poetas en el mundo, Javier,

con amor hagamos que el dolor no mute en mordaza.

Jaime Coello Manuell

Es curioso, son muy pocos los poemas que he escrito sin considerar la disposición de la palabras en la hoja o la pantalla; pero en este caso no encuentro cómo hacer que wordpress respete la sangrías y los espacios. También en su publicación en Poemas para un poeta que dejó la poesía, tuvo problemas pero esa vez con el epígrafeRodrigo Solís siempre me ha dicho que eso no debería ser importante, la palabra es lo importante, entiendo que tiene razón, pero aún me parece necesario…

De hecho, Poemas para un poeta que dejó la poesía me recuerda una música fuerte, intensa: La danza del sacrificio, de La Consagración de la Primavera de ese gran rocanrolero llamado Ígor Stravinsky; les dejo la siguiente versión: NHK Symphony Orchestra conducted by Hiroyuki Iwaki. NHK Hall, Tokyo, 1981.

Pd. ¿Será que en realidad dejó la poesía?, ¿se puede abondonar la respiración sin morir? En las declaraciones de Javier Sicilia, en su participaciones ante los medios, en los comunicados por él escritos ¿no hay mucha poesía  para denunciar la podredumbre, la ruindad, justo su opuesto?

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4 comentarios

Archivado bajo Arte, Literatura, Obra de Jaime Coello Manuell, Poesía

4 Respuestas a “Que el dolor no mute en mordaza, un poema para Javier Sicilia

  1. donnaherminia

    Jaime. No hay mejor manera de decirlo, de incitar la vida y la palabra, de ver renacer la poesía. Mil abrazos, mil palabras, mil perdones que puedan llegar al poeta al que dedicas tu poema, para que pueda repartirlos entre los que le arrebataron la dulzura.

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  2. Yo con la lectura siento que me destrozo a pedacitos por cada mortal noticia de mi lejano centro, cada encabezado sangriento me hunde en la incoherencia , si no es el lugar que dej,e como han pasado cosas de novelas de terror que hoy es el lugar comun en el humilde asiento de un taxi que deberia llevarte al algun lugar terrenal y nunca llegas, tan comun como un colegio y jovenes cantando el grito de sorpresa de las rafagas mutilando sueños, a donde terminara la inocencia de mi barrio.

    Sebastian Rodriguez los angeles cal. 9 de mayo de 2012.

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