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Carta abierta de Jorge Luis García Antúnez al dictador Raúl Castro

Una carta abierta de Jorge Luis García Antúnez al dictador Raúl Castro, de la represión en Cuba, de dignidad y resistencia, de eso va esta entrada.

Jorge Luis Garcia Pérez Antúnez

No es novedad que los dictadores son los últimos en sentirse aludidos cuando de rendir cuentas se trata, pese a que se les interpele de manera directa, este es el caso de Raul Castro, heredero de su hermano Fidel en Cuba, un par de ancianos que más les hubiera valido morir en la Sierra Maestra, que bajo el pretexto de derrocar al dictador (y se llenaban la boca con esta palabra: Dictador) Fulgencio Batista, quien permaneció en el poder por 11 años, se han quedado con el control de cuba por 53 años… Es bonito imaginar los pensamientos que las cabecitas seniles de los dictadores hermanos Castro (en el apellido está la cruel metáfora de la realidad cubana) deben formarse recordando aquel histórico La historia me absolverá, ni ellos ni su hermana se lo creen.

A continuación transcribo íntegra una carta de Jorge Luis García Pérez Antúnez que me ha llegado gracias a Félix Luis Viera:

NI ME CALLO, NI ME VOY

 Carta abierta al dictador cubano Raúl Castro

Señor dictador Raúl Castro:

 Desde Placetas, en el mismo centro de Cuba, le escriben Jorge Luis García Pérez Antúnez y su esposa Yris Tamara Pérez Aguilera, un matrimonio que se opone abiertamente a su régimen tiránico y  totalitario. En esta oportunidad queremos enviarle un responsable emplazamiento motivado por el cruel, injusto y arbitrario cerco a que sus cobardes fuerzas represivas someten nuestras personas y viviendas día y noche desde hace muchos meses con el claro propósito de impedir y obstaculizar nuestros movimientos.

Señor dictador, general sin batallas con el único gran logro de haber podido sostener el castrismo después de su hermano a base de cuantiosos asesinatos como los de Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto García, Laura Inés Pollán Toledo, Wilman Villar Mendoza y de haber desatado una crueldad sistemática contra su propio pueblo, sepa que quienes le escriben ni le tememos ni tampoco vamos a continuar permitiendo que sus agresivos  y desmoralizados órganos de represión política sigan manteniéndonos en una  arbitraria, constante y extrajudicial prisión domiciliaria, en la que ya no solo se nos arresta cuando nos dirigimos a actividades opositoras, sino que ya incluso obstaculizan nuestra vida diaria como visitar a un amigo, asistir a funerales y lo peor aún acudir a un hospital a recibir asistencia médica ante nuestros padecimientos agravados precisamente por el desgaste y deterioro físico ocasionado por tanta represión.

Señor dictador a usted promotor de tantos crímenes, fusilamientos, asesinatos extrajudiciales, desalojos a familias indefensas, despidos a nuestros trabajadores, no le tememos y lo estamos emplazando públicamente a que se le ponga fin a esta grosera y arbitraria violación a nuestros derechos de libertad de movimiento en nuestro propio país y que tenga el coraje de ordenarle a sus lacayos y sumisos tribunales y testaferros uniformados a que nos lleven a prisión, porque le aseguramos señor dictador que a partir de estos momentos tendrán que arrestarnos casi a diario porque nuestra vivienda no es calabozo y contamos con mucho más coraje moral y principios que esos hambrientos colegas que ubican por días y días en las esquinas de nuestra vivienda para cerrarnos el paso.

Señor tirano de turno, responsable del asesinato de nuestros compatriotas de Hermanos al Rescate, de la más de una veintena de niños y mujeres indefensas alevosamente hundidos en aquella embarcación 13 de marzo, a usted tirano cuyos crímenes son sólo comparados con los de la Alemania Nazi o la Rusia de Stalin, estamos emplazando a que sepa, que aquí en la ciudad de Placetas está un matrimonio negro opositor con mucha más vergüenza y decisión que esos subordinados suyos que inútilmente a base de golpes, arrestos, celdas de confinamiento y toda forma de ataques piensan que nos van a hacer desistir  de nuestro empeño.  No abandonaremos nuestra Patria si es eso lo que buscan con tan desmedido acoso, hostigamiento y sistematicidad en los encierros.

Raúl Castro comprendemos a usted y a sus tenebrosos cuerpos de represión ante el terror y preocupación que le causa un grupo de mujeres del Movimiento Femenino Rosa Parks, quienes tuvieron el coraje el pasado primero de marzo de llegarse allí ante la sede municipal del oprobio y parásito partido gobernante que usted representa, para reclamar a viva voz, libertad y justicia para su pueblo. Imagino cómo debe sentirse un régimen que envía sus tropas élites de represión para reprimir a pacíficas e indefensas mujeres que a diferencia de sus tropas tienen el coraje de salir a las calles a protestar.

Raúl Castro comprendo lo que significa y representa para su gobierno tener en la calle a un hombre después de 17 años de una ininterrumpida prisión política que no le doblegaron y que a pesar de las infinitas posibilidades de marcharse, a decidido permanecer en Cuba luchando contra la tiranía que usted representa. Señor dictador comprendo que ni usted ni su cadavérico e insepulto hermano personero del odio, la violencia, enfrentamiento y la maldad misma desconocen lo que es consecuencia y quienes nunca imaginaron en la aparición de un Frente Nacional de Resistencia Cívica Orlando Zapata Tamayo, liderados por hombres y mujeres jóvenes, sencillos y sobre todo nacidos dentro de su mal llamada revolución, a los que su adoctrinamiento no pudo ganarnos y que este Frente crece y se multiplica por todo el país con protestas y acciones nunca antes pensadas que han logrado estimular la lucha allí en ese escenario que tanto le duele las calles. No nos puede acusar de Batistianos, burgueses, porque no hemos conocido otra sociedad que no sea esta, tampoco de mercenarios, ni asalariados por el modo y condiciones en que con mucho orgullo vivimos, y que desbarata su estúpida campaña que pretende aparentar lo contrario.

Raúl Castro jamás sus fuerzas represivas imaginaron que consignas como “Todos somos resistencia” o “Las calles son del pueblo” iban a poner de rodillas a la tiranía y que el esfuerzo de  dividir las fuerzas de la resistencia interna y las del exilio iba a abortarse. La Asamblea de la Resistencia Cubana, despreciable dictador, sabemos es una de sus grandes y más molestas pesadillas y que los cubanos en la Isla, lejos de sus tendenciosas mesas redondas o programación de adoctrinamiento oficialista, buscan la verdad en Radio Martí y Radio República. Por eso usted tanto las ataca.

 Pues aquí estoy, despreciable dictador, emplazándolo a que cese la prohibición de que mi esposa Yris y yo podamos circular libremente por nuestro propio país, o busque valor para arrestarnos, pues muy gustoso reingresaría en las filas del presidio político. Mi experiencia personal política y patriótica más importante y donde nunca pudieron doblegarme y otra cosa asesino dictador no creo pueda hacer, porque le aseguro enfáticamente que quien le escribe Jorge Luis García Pérez Antúnez NI SE CALLA NI SE VA DE CUBA.

Caricatura de Raúl Castro, de Garrincha

 
Para acompañar esta misiva, les dejo un video que contiene varios fragmentos del material grabado por las cámaras de seguridad instaladas en diversa calles de la isla, estos seis minutos y fracción ilustran a las claras la represión que se vive en Cuba.

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La botella, cuento de Félix Luis Viera

Félix Luis Viera, en pleno taller en el Centro Cultural José Martí.

Félix Luis Viera publicó en 1983 el libro de cuentos Las llamas en el cielo, antología que cambiaría para siempre el rumbo de la cuentística cubana, en especial la realizada al interior del régimen castrista. Cuando leí el volumen, el cuento La botella tuvo un gran impacto en mi, incluso me inspiró a escribir otro texto, un relato escénico titulado Afuera de El Olvido, que se incluyó en la obra experimental del Taller de Estela Leñero, llamada Manual de Supervivencia.

La botella

Félix Luis Viera

Amilio Garófalo, a medida que trasegaba el contenido de la botella, reconoció que sólo lograba el consabido entumecimiento, la tenue soñolencia, la duplicidad en las figuras que pusiera ante su visita. No le traía esta borrachera proyectos descomunales, no le inyectaba optimismo, ni le hacía sentir que la vida era un tango y éste el único momento de ella que valía.

Como siempre, Amilio Garófalo había entrado a <<El Olvido>> a olvidar, esta vez con el saco de las realidades sobrecargado, ansioso de traspasarse el contenido de la botella con buenas ganas para convertir en humo el cúmulo de las realidades que le azotaban.

Pero cuando quedaba un cuarto de botella, Amilio Garófalo, en contra de lo que buscaba, no se sentía enardecido ni emprendedor, a cada trago se sentía volando más bajito, hallaba más certeza por todos los costados. Entre los asuntos que necesitaba olvidar estaba la ausencia de dinero, sin embargo no conseguía borrar siquiera ese momento en que la Tacha llegaría a cobrarle y él, en borrachera normal, estuviera confiado en arreglárselas para aplazar el pago de cualquier forma.

Amilio Garófalo, se constató aplastado por la borrachera, sacando de ella solamente el vaivén de la cabeza, el vidrio en la mirada; y más que todo, sueño. Entonces dictaminó que esta era una borrachera traicionera, preparada contra él por una mano oculta como tantas otras cosas que le encajonaban en El Barrio. Una borrachera que se las había arreglado para propinarle un efecto meramente físico; sobre todo un sueño desesperado.

Apretujadas, las seis mesas de <<El Olvido>> se achicharraban en el calor, los bombillitos de colores, aislados desproporcionadamente, hacían tramos de negrura y medialuz en un conjunto absurdamente organizado.

La Tacha continuó (nadie sabe si cinco o cincuenta años, se desconoce cuánto duraron El Barrio y <<El Olvido>> después de aquello) zigzagueando entre las mesas dentro de la semipenumbra, llevando y trayendo la soltura de sus poderosas nalgas, <<El Olvido>> no se desacreditó porque todos convergieron en que Amilio Garófalo se había olvidado, muy convenientemente, se sí mismo, por eso aquella noche entró y no se supo más de él.

Amilio Garófalo, después de cerciorarse una vez más que esta vez la borrachera recorría un plano inverso al que necesitaba, llevándolo a la realidad a medida que iba vaciando la botella, proporcionándole únicamente un sueño profundo, total, en todo el cuerpo, pero incapaz de dormirlo –aquella noche, nadie sabe si cinco o cincuenta años antes de la desaparición de El Barrio-, tomó la botella y la empinó hasta escanciar las últimas gotas. Luego puso la palma de la mano contra el fondo y comenzó a empujarla dentro de sí mientras los ojos se le salían de sus huecos y una sonrisa le machucaba los labios. Cuando tenía vencida la mitad alejó la mano en busca de impulso y, de un solo palmazo, la botella se fue dentro de Amilio Garófalo. Hubo entonces repetidos zumbidos como de cortocircuito y algunas volutas de humo en colores se fugaron de la mesa.

Cuando la última espiral de humo verdiazul desapareció, dejó la mesa limpia y preparada, lista para otro cliente de El barrio que buscara <<El Olvido>>.

Viera, Félix Luis. Las llamas en el cielo. La Habana: Ediciones Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1983. 141.

Pd.- pa’ cerrar, les dejo otro cuento del mismo libro: Asunto formicular, y un fragmento de una entrevista:

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Félix Luis Viera

Félix Luis Viera en un dominguicidio en la colonia Escandón.

Me pareció raro no tener nada publicado sobre Félix Luis Viera (además de la página A modo de presentación), poeta, cuentista, novelista y articulista cubano. Hemos sido amigos y compañeros de tinta desde hace ya varios años. La obra de Viera es grande y suculenta: volumnenes de cuentos magníficos, novelas apasionantes y poemas que me han hecho llorar de la emoción que despierta la palabra del maestro. Literal.

A Félix Luis Viera tuve la fortuna de conocerlo en un trabajo de obrero calificado de las letras, esto es, trabajo de maquila de edición de revistas de franquicia. Él era, y sigue siendo, el corrector de estilo de la publicación.

A Félix me une la poesía, el amor a las letras, y sus sinsabores. Él ha ganado todos los premios importantes en la isla a los que puede y debe aspirar un escritor cubano para destacar dentro del sistema. A Félix lo han omitido por un texto, una novela suya, sobre una historia de confinamiento en las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP’s), inspirado en su propia experiencia ahí durante su juventud: Un ciervo herido.

En su adolecencia vio triunfar a Ernesto “Ché” Guevara en su ciudad natal, en la victoria militar más importatante del comandante, en Santa Clara. Este texto le ha generado un exilio en nuestro país desde hace varios años. Un ciervo herido es una novela difícil de conseguir, de culto, sólo de mano en mano se conseguien ejemplares, será que a la editorial no le interesa “por alguna razón”.

A continuación les comparto un poema de un maestro irónico, impaciente, perfeccionista: Félix Luis Viera.

En la interminable ciudad de México

cada mañana

van infinidad de mujeres hermosas en el viaje.

Una lectura que hizo Félix hace algunos años, la única que he tenido oportunidad de presenciar.

Tú las has visto hablar mientras cae

el sabor del durazno de sus bocas,

has visto cómo les titila alguna chispa de trigo en las pestañas.

Igual

que has visto tantos parques

parecidos a líneas de esperanza en el infierno, donde

dos pájaros se han amado al alcance de tu mano.

Y sólo esto

te ha salvado.

Este se incluye en su poemario más reciente: La patria es una naranja,

Un libro especialmente importante para mi amigo es Corazón de rey, su más reciente novela. En ella nos cuenta la vida durante los primeros tiempos de instaurado Fidel Castro en el poder. Texto que en nada desluce junto otros de gran envergadura como Con tu vestido blanco o la misma Inglaterra Hernández, publicada en la Tortillería Editorial.

Tiene, mi socio, como dice él, un punto de vista singular, cáustico, divertido… Y para muestra un botón: una entrevista sobre esas cosas sobre las que le gusta platicar. A Félix se le puede seguir la pista en su columna de La Nueva Cuba.

Por último, les dejo el enlace a la Red de Poetas Salvajes, quienes le editaron una antología de poesía amorosa titulada La que se fué, y que puede ser descargado como pdf ahí mismo.

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