Archivo de la etiqueta: Jaime Coello Manuell

Leñador de Hojalata ayer, hoy, Winkie King

Leñador de Hojalata es cautivante debido a su sensibilidad fuera de serie que lo vuelve incapaz de reconocerla en sí mismo

  • Leñador de hojalata.

    Leñador de Hojalata: un cascarón persiguiendo una quimera con vida sólo en su imaginación

L. Frank Baum creó con el País de Oz, un lugar extraño con mucho parecido y, al mismo tiempo taaan diferente a, por ejemplo: Fantasía, Macondo o El País de Las Maravillas. En este lugar los personajes están un continuo crearse y hacerse a sí mismos, su encanto radica en estar o sentirse incompletos… como todos. Entonces me pregunto qué sería de Leñador de Hojalata si se volviera el rey de los Winkies, pueblo que lo reconstruyó luego de que los monos alados lo destruyeran…

 Winkie King

Do you suppose Oz could give me a heart?

 L. Frank Baum

“Luego de que Dorothy le lubricó las junturas, el Leñador de Hojalata despertó y le contó su historia. Pero lo que jamás dijo es que la bella y joven Munchkin de quien se enamoró, ya no tenía lugar dentro de su corazón de carne cuando el tórax de leñador fue partido en dos por su propia hacha, encantada por la Bruja Loca del Este… Mucho tiempo antes de tener un cuerpo de latón.

“El Leñador de Hojalata obtuvo un corazón de repuesto en la Ciudad Esmeralda; pero antes de eso, antes incluso del regreso de Dorothy y Toto a Kansas, el pueblo que lo reconstruyó lo convirtió en su rey y así, hoy, el Rey Leñador de Hojalata del Reino Amarillo de Oeste en la Tierra de Oz, gobierna con firmeza y método al pueblo Winkie. Usa como brújula su nuevo corazón, el que le obsequió Oz El Terrible: uno de seda y aserrín que oculta detrás un gran parche oxidado al centro del pecho de hoja de lata.

“Y quizá nadie lo note pero el cuerpo de hojalata del rey produce a su alrededor una atmósfera pulida e inorgánica, quizá sea que su aliento, frío e impersonal, aleja la vida de su tintineante presencia; quizá debido al concurso de la Bruja Loca del Este, su Némesis… Pero por esto, o por lo que se quiera, por suerte, digamos: el rey no recordará la verdadera ternura, ni volverá a amar a Munchkin ni Winkie alguna, ni a más nadie, mientras la seda y el aserrín no se pudran, mientras el óxido no lo abrace y quede, otra vez, inmóvil.”

Una minificción sobre Leñador de Hojalata

Wikie King de Jaime Coello Manuell

Leñador de Hojalata, es un personaje popular ¿o no? Digo, no por nada es parte de la comparsa que acompaña a Dorothy a la Ciudad Esmeralda, tan es así que ya hubo quién le dedicara un largometraje sólo a él, este es el tráiler:

1 comentario

Archivado bajo Arte, Cine, Géneros cortos, Literatura, Obra de Jaime Coello Manuell

El sueño de la Iztaccihuatl

 La Iztaccihuatl inspiró al Dr. Átl magníficos cuadros, a Antonio Velasco Piña una novela que atrapa la imaginación y a mí, en un día despejado la que otrora fue Tenochtitlan, en el balcón del cuarto de azotea donde viví, me inspiró un texto, un choro chido que llora por un poco de esperanza… Se los comparto al final de la entrada.

Paisaje con el Iztaccíhuatl, Dr. Átl (1932)

Paisaje con el Iztaccíhuatl, Dr. Átl (1932)

El volcán con su leyenda

 Los dos grandes volcanes del centro de México son ricos en leyendas y no siempre coinciden, una versión los hace enamorados, a él un guerrero, a ella, una princesa suicidada por una noticia falsa (como en los noticieros de hoy): la desgracia de Popocatepetl en la guerra. El cuerpo de Iztaccihuatl yace con rigor mortis mientras su consorte la llora hincado. Luego, ambos se transforman en los volcanes actuales. Uno humea, está encendido, del otro cesó su actividad antes de la última gran glaciación… ¿Será porque uno está hincado, llorando, y la otra es sólo un cadáver?

No hemos sido pocos quienes sucumbimos al hechizo del sueño de Iztaccihuatl, y uno que dedicó su enorme talento a ella fue Gerardo Murillo, Doctor Átl, de quien les comparto el siguiente poema en prosa y su Paisaje con el Iztaccíhuatl de 1932, imagen que abre esta publicación. En realidad, la imagen del reproductor de audio al final de la entrada también es de Dr. Átl, uno de sus característicos aeropaisajes, éste de la montaña que nos ocupa.

El Popocatépetl y la Iztaccíhuatl

Joyas de la Corona de América erguidas entre dos océanos —espuma del Planeta— joyas soldadas por el fuego primitivo, unidamente grabadas en la imaginación de las generaciones —sinfonías de piedra y nieva creada por la energía sin nombre— oleaje petrificado de un antiguo mar cósmico —grandeza desesperante y serena— montes augustos —levantados sobre la aspereza de los caminos— impasibles y formidables, iluminan y fertilizan en el reposo de su muerte toda la tierra de Anáhuac.

Dr. Átl (de Las Sinfonías del Popocatépetl)

La esperanza y Regina, otra cara del sueño de Iztaccihuatl

Retrato de Regina en jaimecoellomanuell.wordpress.com

Fotografía de Regina Teuscher Kruger

Lo malo de las historias o cuentos no es que sean terribles, su peor treta es que inserten la semilla de la esperanza en los surcos que abrazan por los cuatro rumbos a los magníficos castillos en el aire que construye la imaginación, propia o de otros, pues prestamos nuestra potestad imaginativa a las historias que consumimos, por el medio que sea. Y también nuestra preeminencia para tomar decisiones sobre nosotros mismos, pues dejamos a un lado nuestro Yo cuando consumimos una historia para en vez, calzarnos el Yo propuesto. La novela Regina es uno de esos artefactos creados por el hombre y que acaban no sólo por tomar vida propia, sino que terminan por apropiarse de las de su creador y de otros.

Hay quienes creen como verdad, como HIstoria, el mito planteado en los libro de Antonio Velasco Piña: Regina es una Dakini (como un hada tibetana)  encarnada que en realidad es el Regreso de Cuauhtémoc, es una mujer destinada a ser reina de México (me parece que aquí la interpretación espiritual es la que los mismos adeptos adoptan y adaptan),para cumplir su misión crece y se entrena en Tibet y China, llega para organizar un movimiento de “mexicanidad” en el país en compañía de “Los Cuatro Auténticos Mexicanos“, como se les nombra en la novela, movimiento paralelo al estudiantil o, según la novela, su causa real. La misión que se plantean Regina y los suyos es  despertar a los volcanes:

“Efectuando un ritual que despierte a los dos seres más poderosos del país: el Popocatépetl y la Iztaccíhuatl. Cuando ellos despierten tomarán a su cargo la tarea de reactivar la dormida conciencia de las demás montañas del país, las cuales a su vez, irán haciendo poco a poco lo mismo con todo el territorio. Cumplido ésto, tarde o temprano, los habitantes humanos tendrán que despertar y México podrá de nuevo cumplir con su sagrada misión de colaborar al desarrollo del Universo.”

Antonio Velasco Piña

Éste ritual consistirá en las manifestaciones estudiantiles de 1968 y la “Reina de México”, será en la vida real una edecán de las Olimpiadas de México 68… Pero antes, previo a que el Ejército tomara el campus de Zacatenco del IPN, Regina descubrió que no había despertado:

Rebosante de felicidad, Regina envió un telepático saludo a la Iztaccíhuatl. No recibió respuesta alguna. Intentó una y otra vez la comunicación, obteniendo idénticos resultados. La montaña conocida popularmente con el sobrenombre de “La Mujer Dormida”, parecía empeñada en dejar ver lo acertado de su denominación.”

Antonio Velasco Piña

Lo volvió a intentar. Esta vez, la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco será el despertador. Pero tampoco funcionó, no despertó y cada vez me inclino más a pensar que es porque murió, la princesa Iztaccihuatl yacía muerta…

En todo caso habría que revivirla, zombificarla, no despertarla…

Me quedo con un gusto amargoso en la boca, al menos el autor de Regina y sus seguidores tienen esperanza y, quizá, fe… ¿Que se basan en quimeras? Quizá, un poco, sí, pero todos estaremos de acuerdo en que tampoco hay mucha verdad en que un niño sea parido por un mujer realmente virgen, ¿cierto?

Necesitamos como seres humanos, yo al menos, esperanza y, si se puede, si alcanza algo de fe, son una bastión, una isla en medio del mar tempestuoso; necesito la ilusión de que las cosas cambiarán para bien, algo para no preguntarme una y otra vez ¿PARA QUÉ?

Sí, está bueno tener esperanza y fe, y tiene que depositarse en algo, en nimiedades si se quiere, siempre y cuando sea suficiente combustible para que nuestra alma segregue un poco de estas néctar y ambrosía espirituales… Por esto escribo, y palabreo:

Diseño-Hamath-Guevara/Texto-Jaime-Coello

Poema del libro CoraSón de sortilegio

Choro chilango del CoraSón de sortilegio de Jaime Coello Manuell

Diseño de Hamath Guevara/Poema de Jaime Coello

Deja un comentario

Archivado bajo Apuntes, Hachas de guerra, Obra de Jaime Coello Manuell, Poesía

Que el dolor no mute en mordaza, un poema para Javier Sicilia

Que el dolor no mute en mordaza de Jaime Coello Manuell, del libro Poemas para un poeta que dejó la poesía, selección y prólogo de Eusebio Ruvalcaba, edición de Victor Roura.  Y de Ígor Stravinsky su Danza del sacrificio. De eso va esta entrada, ¿te quedas?

Portada de Poemas para un poeta que dejo la poesia

Portada de Poemas para un poeta que dejo la poesia. Ilustración de Joluzz

En abril de 2011, hace poco más de un año, luego del ruin asesinato de su hijo Juan Francisco, Javier Sicilia abandonó la poesía para orientar sus energía de una forma diferente. Poco después fundo con Emilio Álvarez Icaza, Julián LeBarón y otros, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. A Eusebio Ruvalcaba se le ocurrió: hacer una convocatoria para que poetas le escribiera a él, al compañero herido. Así nació Poemas para un poeta que dejó la poesía, el gran melómano Eusebio Ruvalcaba hizo la selección y el prólogo y Victor Roura incluyó la antología en la colección Los Cuadernos del Financiero, bajo su dirección. Poemas para un poeta que dejó la poesía, el libro, es un coro polifónico, con ritmos, melodías, incluso acordes poéticos de una textura orquestral amplia, con grandes solistas e instrumentos únicos aunque discretos, como el contrabajo o alguna percusión no armónica…

Respondí a la invitación, Ketzalli Torres, mi ColiBrisa, me apoyó en la crítica y la corrección y después de unos días envié mi participación:

Que el dolor no mute en mordaza

¿Por qué, pues has llagado

aqueste corazón, no le sanaste?

San Juan de la Cruz

¿Qué decirte, Javier?

cuando hasta El Libro calla tu mismo dolor en el padre primero.

“Para ese dolor no hay palabras”,

y te mutilaste la Poesía, te extirpaste del agua.

¡Dejó la poesía, el poeta! No puedo imaginarme tus zapatos…

¡La sed que tendrá tu corazón, Javier!

Hoy, somos un poeta menos:

“El mundo ya no es digno de la palabra”.

Pero si el mundo nunca ha sido digno, nunca ha sido verbo;

el mundo es la esencia de la asfixia.

¿Cómo se siente el dolor familiar de cuarenta mil asesinados?

Las palabras pierden sentido, dejan de mediar, de re presentar:

Javier, tú bien conoces qué sí es la poesía,

su Naturaleza.

Se rasgó tu lengua y se hendieron las piedras en los pechos,

mientras la tiniebla nos constriñe.

Y así, con todo, eres necesario, Poeta,

como el salterio de David,

como el clamor popular frente a Jericó,

como el agua al pez agonizante.

Casi todos ignoran el milagro:

Transustanciación del dolor en arte,

el alivio que produce…

La poesía es agua viva derramada en branquias resecas.

En este mundo sediento,

pocos tienen voz, pero nadie tu Palabra y sensibilidad.

¿Qué producirá el talento bajo la tierra?

Silencio es lo que buscan los dueños del mundo:

los señores de la guerra y sus verdugos,

los sonderkommandos del narcotráfico.

El dolor es una venda convertida en mordaza, y asfixia.

¿Sufrir lo mismo sin verbalizarlo, sin exorcizarlo, de vez en vez?

Prefiramos la poesía, aunque exista el mundo.

Elijamos el canto aunque nos duela la voz.

El mundo dolor es y nadie elige, libre, el sufrimiento,

éste, bien pueden conservarlo el mundo y sus señores,

que tan a gusto parecen estar en medio d’ello.

No ganarán mucho Silencio, aunque un poeta nos hayan cercenado,

con tu Palabra, caminos tejeremos en las flores por cantar.

Cultivemos poetas en el mundo, Javier,

con amor hagamos que el dolor no mute en mordaza.

Jaime Coello Manuell

Es curioso, son muy pocos los poemas que he escrito sin considerar la disposición de la palabras en la hoja o la pantalla; pero en este caso no encuentro cómo hacer que wordpress respete la sangrías y los espacios. También en su publicación en Poemas para un poeta que dejó la poesía, tuvo problemas pero esa vez con el epígrafeRodrigo Solís siempre me ha dicho que eso no debería ser importante, la palabra es lo importante, entiendo que tiene razón, pero aún me parece necesario…

De hecho, Poemas para un poeta que dejó la poesía me recuerda una música fuerte, intensa: La danza del sacrificio, de La Consagración de la Primavera de ese gran rocanrolero llamado Ígor Stravinsky; les dejo la siguiente versión: NHK Symphony Orchestra conducted by Hiroyuki Iwaki. NHK Hall, Tokyo, 1981.

Pd. ¿Será que en realidad dejó la poesía?, ¿se puede abondonar la respiración sin morir? En las declaraciones de Javier Sicilia, en su participaciones ante los medios, en los comunicados por él escritos ¿no hay mucha poesía  para denunciar la podredumbre, la ruindad, justo su opuesto?

4 comentarios

Archivado bajo Arte, Literatura, Obra de Jaime Coello Manuell, Poesía