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Dando Amor en el Café Voltaire (:con 2 invitados: chorero & palabrero;)

Dando Amor en el Cafe Voltaire

Dando Amor en el Cafe Voltaire

Al Corsal Amor lo conocí en una tocada en el Dada X hace varios años; ahí me llevó Rodrigo Solís. Nos tomamos unas chelas y conocí a este hermano español. El Corsal es un tipo sencillo, alto, delgado y amable… Dando Amor.

Primero subió el Rot, a chorear como sólo él sabe hacer, choreó más que nada del P.I.S.T.A.S. su más reciente de entonces, pero también le dió una repasada a algunos textos de algún otro. Carlos Desastre como le conocen muchos mutó e inició el rito con el Corsal Desastre como hierofante: una música personal, armonías rudas al alto contraste, una guitarra que suena como se ve el camaleón… Al final Rot y yo nos fuimos cotorreando hasta Balderas, choreándonos.

Dando Amor en el Chanti Ollin

Dando Amor en el Chanti Ollin

Tiempo después, acababa de entrar en vigor la ley antitabaco en el D.F., asistí a otra tocada del Corsal, esta vez en el Chanti Ollin. El público nos hacinamos dentro y en un rincón, él hizo su magia y nos encantó. Fué aquella, quizá, la tocada más íntima que vi: estaba ahí, en su espacio un hombre que dejaba ver su interior mediante su palabra, canto, ruido, aparatos y esa guitarra, estaba ahí para comunicar su mensaje personal: Dando Amor. Muchos tiempo después aún me resuena en la cabeza el estribillo: “nubes, nubes, vendo nubes, una razón para vivir acompañado o solo…”

En otra ocsión nos vimos en un parque en Coyoacán y platicamos largo y tendido, leimos, fantaseamos. Se conectó al poco un tokín en San Cristóbal Ecatepec, en aquella ocasión, Juan Pablo Villa presentó su Gruta de Baba y después el Radio Ensueño del Corsal. Las pocas personas que lo presenciamos fuimos agasajados por las orejas como pocas veces.

Esta vez, el Corsal Amor nos ha invitado a Rodrigo Solís y a mí, a chorear y leer y compartir en su presentación en el Café Voltaire, al que sólo he asistido a escuchar a La lengua. Este viernes 3 de junio de 2011 participaremos de su Radio Ensueño, de su ritual:

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Mario Santiago Papasquiaro, nenúfar d’este lago pavimentado

Mario Santiago Papasquiaro fue la llama que encendió el movimiento infrarrealista: un grupo de talleristas, poetas nóveles, que se rebelaban ante el cordinador del taller: el poeta Juan Bañuelos, motivados por una diferencia radical en la propuesta estética y poética. Mario Santiago Papasquiaro es un poeta duro, de los que otras tradiciones llaman “poeta maldito”. No. Poeta Chilango, un hoyo negro de la poesía, la contraparte de Octavio Paz, decía él. Poesía en crudo, pa’ pachecos, pa’ puro loco, pa’los vivos. Acá su poema Poesía atroz, musicado por  Meza.

Mario Santiago Papasquiaro

Mario Santiago Papasquiaro

Luego vino la separación, el ostracismo de los poetas al bárbaro, al descastado en que se convirtió Mario Santiago Papasquiaro, su rudeza se extremó y las leyendas sobre él sólo se han multiplicado con el tiempo. Prueba de ésto es el personaje colectivo del real visceralismo y el de Ulises Lima: La novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaño se convierte en un éxito y los infrarrealistas  cambian de piel por una mítica. Como es de esperarse, la realidad no satisface las necesidades de la ficción. La leyenda crece. El siguiente es un audiorreportaje que hizo Raúl Silva sobre Mario Santiago Papasquiaro, una delicia; el video es cortesía de otro poeta infrarrealista, mi amigo: Edgar Artaud.

Manuscrito de Mario Santiago Papasquiaro

Manuscrito de Mario Santiago Papasquiaro

Los 5 poemas transfugas los saqué de una revista “La Calandria de las Tolvañeras” editada por Mario Raúl Guzmán, que me regaló el Rafael Catana, después de un toquín en el Alicia, a principios del 2001, tres años después de su muerte. Lo primero que conocí de él fueron estos 5 poemas. Quisiera no saber lo que ahora sey recuperar el asombro de esa primera vez que leí estos poemas, para poderte explicar con exactitud lo diferente que serás después de que hayas leído estos poemas por primera vez. Pero puedo decirte con certeza que querrás saber más de Mario Santiago Papasquiaro y otros infrarrealistas. No te culpo. Yo también.

Rodrigo Solís

El texto anterior es el prólogo que elRot escribió para el libro de este poeta en la Tortillería Editorial (de hecho, hasta donde sé, es el único autor tortillero muerto); yo lo leí, me pareció sensata la advertencia y miren, escribí este post aunque elRot tuviera toda la razón… Pa’ los necios: en el video siguiente, Raúl Silva y Ricardo Castillo leen algunos poemas de Mario Santiago Papasquiaro, ¡Salúd!

CAMINO A TEOTITLÁN DEL CAMINO

PERO AÚN EN EL METRO SAN LÁZARO

Chueco de risa ((rebotando))

Oloroso / casi a punto

Con mi uñas de zancudo

exprimiéndole en lo más hondo su sinrazón al agua

Por los hornos de la lluvia me remojo

No retrato / no mastico / no interrumpo

el romance indio & denso de mis choclos

con los charcos

Salto en frío

Los infrarrealistas en la Casa del Lago, en Chapultepec.

Los infrarrealistas en la Casa del Lago, en Chapultepec.

Estas calles de mis fórceps:

estas idas y venidas de mis años desempleados

me vacilan / me rasuran

Ni 1 orgasmo me han ahogado

Sin aletas ni escafandra sobrevivo

& hasta escribo -entre los peces-

& he aprendido trompetillas

& a rascarme suspirando

No precisamente a ras del musgo

/ ni lejanamente sepultado /

Mario Santiago Papasquiaro

de Aullido de cisne

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La vacuidad

 

Pistachón ZigZag

En una mano: Clark Kent, Peter Parker, Pistachón ZigZag, Presunto culpable, las ciudades, la ilusión de la Libertad de presna, el monopolio que de la violencia “lícita” hace el Estado; y en la otra: V for Vendetta, Anonymus, WikiLeaks y Julián Assange, Quetzalcóatl y Thor… Resultado: La Vacuidad.

Imagino que hace muchos siglos, en los albores de la humanidad, el anonimato fue desconocido. Si eran pocos humanos, todos valían por ser ellos en singular, y no sólo por pertenecer a la especie. Luego, la civilización llegó. Nadie sabe muy bien cuándo (después de la agricultura, claro), ni cómo; a veces, Mesopotamia y sus ciudades son los primeros, otras ocasiones se informa que Catal Huyuk es anterior, otras más se le da la primogenitura a Creta… Pa’ pronto, hasta la Atlántida, Marte o el mismísimo paraíso terrenal.

La cosa es que luego de hacinarnos en ciudades, la opción de huir se convirtió en obsoleta, y ¿pelear?

Imágen de La Atlántida, tomada de esencia21.wordpress.com

Escapar de quien monopoliza el uso lícito de la violencia. Pero ¿huir a dónde? Pa’ dentro. La disolución de la importancia personal, el ocultamiento de la identidad se volvió una necesidad. Todos los humanos encerrados en ciudades, con una multitud de ojos atentos en cada uno.

¿Y qué tal que, como sucede en México, el poder se divierte jugando con un Presunto culpable? ¿Qué hacer cuando el “poderoso”  grita “Libertad de prensa” para callar a los incorformes? ¿Parecería obvia la decisión si en nuestra vida cotidiana existiera algún ideal? ¿Cómo cambiar las cosas, si nada tiene sentido? ¿Cambiar qué?

V for Vendetta

Los periodistas se han convertido en los nuevos héroes, antes, Aquiles o Thor, Quetzalcóatl o Shangó, ¿hoy? Quizá Clark Kent, Pistachón Zig Zag o Peter Parker, pues no son casualidad Julián Assange, ni Anonymous… ¿Quién si no los periodistas nos sacan del confort del anonimato? ¿A quién si no a los periodistas atrapa el fuego cruzado de la guerra en México? Si tan sólo no fueran los medios tan cercanos a las cúpulas, ¿cómo evitar que la crápula política corrompa al medio? ¿Cómo hacer incomprable algo, alguien? V for Vendetta de Alan Moore se antoja posible, casi inevitable… ¿Por favor?

¿Y todo para qué? Si el mundo se acabó cuando Europa sometió a los continentes para heredárselo al imperio gringo… Ésto es sólo pesadilla.

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